El célebre coronel escribió: «El 24 de abril los habitantes fieles de León gritaron: mueran los franceses»
Un manuscrito de Luis de Sosa certifica que esta provincia se levantó en armas antes que Madrid
Antonio Viñayo (*) león
Retrato del coronel Luis de Sosa
Luis de Sosa y Tovar, protagonista de la jornada del 24 de abril de 1808, futuro coronel y comandante general de León y su provincia contra los invasores franceses, nos da él mismo un resumido currículum de su vida en una relación oficial de méritos, presentada en varios ministerios el 15 de junio de 1828: «Es de edad de cincuenta y cinco años, de calidad noble y acreditada limpieza de sangre, natural del pueblo de Vidanes (nacido en 1792), en el Reyno de León, e hijo legítimo de don Josef de Sosa y Tovar y de doña Teresa Rodríguez Suárez. Siguió la carrera literaria doce años, habiendo cursado los cinco últimos de estudios mayores en la Real Universidad de Valladolid. Entró en la militar en veintiocho de diciembre de mil setecientos noventa y siete, habiendo sido admitido al servicio de S.M.: en el Cuerpo de guardias de su real persona, cuya plaza juró en siete de enero de mil setecientos noventa y ocho, y sirvió hasta el fin de octubre de mil ochocientos cinco. Pasó al de destinos políticos en el citado año de mil ochocientos cinco, en el que le confirió S.M. la administración de la Real gracia de Excusado del Departamento de Mansilla, en la diócesis de León, y la graduación de teniente de Caballería...». Desempeñando y viviendo de este modesto empleo de recaudador para el rey de la contribución de Excusado, o de los diezmos de la casa más rica de cada pueblo, le amaneció a Luis de Sosa la jornada del 24 de abril de 1808, en una España desconcertada y sin pulso, en plena anarquía política, en aquel desdichado mes de abril. Napoleón, bajo apariencias de amigo, aliado y protector , había enviado al Norte de Europa 14.000 soldados españoles para que no se le opusieran en la conquista de España. 1000 franceses tenían ocupadas las ciudades de Pamplona y su ciudadela, la de Barcelona -instalados en Monjuich-, Vitoria, Burgos, Valladolid y Salamanca. El recién nombrado rey de España, Fernando VII, alejado de la patria con engaños y retenido en Bayona, hacia donde viajaban los reyes destronados, Carlos IV y su esposa María Luisa, reclamados por Bonaparte. En Madrid, apoyado por 25.000 soldados franceses, gobernaba el mariscal Murat, cuñado del emperador y árbitro militar y político del territorio español. En estas circunstancias, el Ayuntamiento de León, como protesta contra el caos y la solapada invasión francesa, convocó las fiestas de la coronación de Fernando VII, el Deseado, y encargó al recaudador Luis de Sosa, con fama ya de literato y poeta, la proclama de convocación, cuyo texto es ampliamente conocido. En él no se declaraba explícitamente la insurrección contra Napoleón, porque oficialmente todavía era amigo y aliado de España, pero Luis de Sosa nos dejó la clave para la interpretación de sus palabras: atender al espíritu más allá de la letra, cuando las circunstancias no permitían más que veladamente expresarse... De hecho, la proclama leonesa del 24 de abril se comentó en toda la nación, la publicó la Gaceta de Madrid y, al enterarse Murat, mandó recoger y quemar toda la edición, y reeditar el número sin proclama. Al ocupar las tropas francesas la ciudad de León, el primer nombre que traían en sus listas era el del autor del manifiesto, para encarcelarle y, quizá, para algo peor.
En esta misma página se reproduce el texto manuscrito de la valoración que hace Sosa de la jornada leonesa del 24 de abril de 1808 (y su traducción). Lo conservo en mi poder, y llegó a mis manos de manera sorprendente. (*) Antonio Viñayo es abad emérito de San Isidoro, historiador y depositario de algunos documentos de Luis de Sosa.
-- Publicado por VRedondoF para Ancestros el 4/29/2008 01:09:00 PM
En honor al 18 aniversario del lanzamiento del telescopio espacial Hubble, la Nasa y la ESA decidieron liberar algunas (59) imágenes de los cientos de terabytes de fotografías sin procesar que poseen sus archivos. En esta ocasión todas las imágenes eran de galaxias que estaban chocando y en las cuales se pueden observar diversos fenómenos característicos de la interacción intergaláctica. En algunos casos los choques pueden dar origen a la formación de nuevas estrellas, a veces de nuevas galaxias.
La fusión de galaxias, se piensa, fue un mecanismo mucho más importante en el Universo temprano de lo que es ahora, dando origen a los quásares , causando el nacimiento frenético de nuevas estrellas y muertes explosivas de estrellas. Inclusive galaxias aparentemente aisladas muestran en su interior una estructura característica de haber sufrido este tipo de acontecimientos. Cada una de las fotografías liberadas representa un instante diferente en este proceso que dura hasta miles de millones de años.
Inclusive nuestra Vía Láctea presenta restos de otras galaxias que fue devorando a lo largo de los siglos y actualmente se encuentra absorbiendo a la galaxia elíptica enana de Saggitarius. Por el otro lado se puede aprecias que nuestra galaxia será devorada por su vecina gigante, la galaxia Andrómeda, y daría origen a una nueva galaxia elíptica. Las dos galaxias están aproximándose a una velocidad cercana a los 500.000 kilómetros por hora, lo que daría un impacto en aproximadamente dos mil millones de años.
Nuevas observaciones y modelos computacionales muestran que los choques de galaxias son bien más frecuentes de lo que se pensaba. La interacción entre galaxias es un proceso más bien lento, por lo que puede demorar cientos de millones de años en completarse un choque. Las fuerzas presentes, llamadas "fuerzas de marea", son las fuerzas que sobre cada estrella ejercen todas las demás; dentro de una galaxia estas fuerzas forman una red y por eso se mantiene una forma ordenada. En el momento del choque las fuerzas de marea se ven completamente alteradas y por eso la estructura interna de las galaxias se modifica. A pesar de que son fenómenos relativamente importantes, poder observar un choque de estrellas es poco frecuente, ya que en una galaxia la mayor parte del espacio es vacío.
Los que siguen a diario este Valor Añadido como un sano ejercicio de mortificación, cosa que, como no podía ser de otra manera, les agradezco infinito, saben que, en el fondo, este McCoy que les escribe es un sentimental, vivamente impresionable por hechos que, para el común de los mortales, parecerían nimios o intrascendentes. Sinceramente no creo que sea ni un defecto ni una virtud. Pero sí pienso que aporta una cierta sensibilidad a la hora de descubrir historias, mejores o peores, donde otros no las ven. Como la que les traigo a colación hoy y que, aun de lejos, me afecta personalmente.
Tras 34 años haciendo análisis de valores en distintos medios financieros, Herb Greenberg se va de Market Watch para fundar su propia compañía. Este hecho no sería una noticia en sí, si no fuera por los paralelismos que siempre he visto entre su columna y la mía, salvando la inevitable distancia de su mayor experiencia. Aplicación de sentido común, visión crítica de la realidad y mordacidad en la exposición con la mente puesta no tanto en qué hay a ganar (rentabilidad, que es de lo que habla casi todo el mundo, el clausulado principal del contrato) sino en cuánto se puede llegar a perder (riesgo, la letra pequeña que pocos se paran a mirar y a muchos les interesa ocultar). Frente a la versión oficial y la complacencia o seguidismo de una parte importante del mercado, el criterio propio, acertado o erróneo, sustentado sobre esos tres principios básicos aderezados, en mi caso, con un ingrediente más: la búsqueda constante del debate en la seguridad de que los lectores están intelectualmente a años luz de lo que un treintañero tardío como yo puede aportar. Gracias a Dios, es lo bueno de la Red, todos los días te ponen en tu sitio, con razón o sin ella. Un aliciente para mejorar.
Por eso, creo que es de justicia hacer al cenizo Greenberg, un calificativo que, a juicio de algunos, define también a McCoy, un pequeño homenaje recogiendo en esta columna su, el que podría parecer, decepcionante, por aséptico y breve, epitafio de ayer. Un corolario que trata de resumir la esencia de lo que ha sido su trayectoria en cinco grandes consejos, "obvios y simples pero ignorados con frecuencia en el fragor del combate", que me permito literalmente reproducir.
Lección 1. Los números no mienten. Cualquiera que sea la forma en que hayan sido cocinados, siempre son los poseedores de las llaves del reino. Es la razón por la que a algunos vendedores en corto o analistas "fúnebres" no les gusta hablar con las compañías objeto de sus transacciones. Quieren evitar que cualquier cara a cara pueda crear un vínculo psicológico entre ellos y el equipo directivo que condicione el análisis aséptico derivado de las cifras. Nunca subestimen el poder y la influencia del factor humano. (Ejemplo práctico: el wining and dining de Bañuelos en el apogeo de Astroc).
Lección 2. Lo importante es la calidad no la cantidad. Ignoren los titulares sobre beneficios que se ciñen a si han superado o no la cifra prevista por el conjunto de los analistas de Wall Street. Lo que cuenta no es el continente, sino el contenido: la verdadera historia se encuentra en el balance. No olviden tampoco la generación de caja libre. Y un consejo final: cuanto más complejas y sofisticadas sean las cuentas anuales, especialmente si se trata de negocios de fácil comprensión, mayor es la razón para preocuparse. (Ejemplo práctico: si quieren saber la diferencia entre liquidez y beneficios, pregunten a las inmobiliarias, pregunten).
Lección 3. La aplicación de las normas internacionales de contabilidad no presuponen un estándar de calidad. Normalmente incluyen un montón de zonas grises que dan a los gestores cuerda suficiente como para ahorcarse, si quieren. Tales principios están, inevitablemente, sujetos a interpretación y algunos directivos son más conservadores que otros. No lo olviden: que la contabilidad sea preceptiva legalmente no implica que sus resultados puedan ser un desastre. (Ejemplo práctico: miren lo que una duda, fundada o no, puede causar con un valor como Solaria).
Lección 4. No confundan acciones y compañías (o precio y valor). A veces van en direcciones contrarias. Las acciones mienten a conciencia en algunas ocasiones como cuando hay una rotación en el mercado de un sector a otro, se producen cierres agresivos de cortos sobre un valor al saltar los límites de pérdida de los operadores, o el momentum lleva a algunos títulos hasta el infinito y más allá sin tener en cuenta que este factor de mercado también tiene su lado oscuro, conocido como momentum inverso, que llega cuando menos te lo esperas. (Ejemplo práctico: cuál es el valor real de Sacyr, o de la misma Astroc).
Lección 5. Riesgo no es sólo una palabra de seis letras. Antes de comprar, en lugar de preguntarse cuánto puede ganar, cuestiónese primero qué está dispuesto a perder. Es lo que hacen los dueños del dinero verdaderamente inteligente.
-- Publicado por VRedondoF para FINANZAS el 4/29/2008 09:22:00 AM
La solución para evitar los atropellos en los pasos de peatones está claro que tienen que pasar por una mayor concienciación de los conductores, de los propios peatones y de mejorar la visibilidad para los conductores. En este último aspecto, un diseñador ha creado un sistema que podría aumentar esta última mediante una "pantalla virtual". Se trata del Virtual Wall.
Gracias a la aplicación de tecnología de plasma laser, se puede crear una gran pantalla virtual orientada a los coches que se acercan a un paso de peatones y en la que se muestran, en un tamaño superior, los peatones que el sistema ha detectado circulando por el paso de peatones. Lógicamente no puede dañar a los peatones que crucen esta pantalla ni a los coches que pudieran acercarse, pero serviría para mejorar la visibilidad sobre todo si es capaz de detectar a peatones que estén a punto de cruzar.
Como bien comentan en Autoblog.com, el problema más inmediato que se plantea en este caso es el coste de instalar este sistema en cada uno de los pasos de peatones. El siguiente que se me ocurre a mi es el común a todos estos inventos: el gamberrismo. pero en principio no parece una mala idea.
-- Publicado por VRedondoF para CONDUCIR el 4/28/2008 07:24:00 PM
A la muerte de Carlos III el fecundo tronco borbónico se secó sin remedio. Su hijo y sucesor no heredó ninguna de sus virtudes, y sí, en cambio, alguno de sus peores defectos. Caprichos de la genética. Era grandullón, alelado y sosainas. No hay más que mirarle fijamente a la cara en cualquiera de los muchos retratos que Goya le dedicó para percatarse de que Carlos el Cuarto era tonto de capirote.
Cabecita de ajo, mirada bovina, panza agradecida y boca minúscula. Carecía de la formación más elemental para hacerse cargo de la Corona. A cambio, era un excelente carpintero, un obsesivo coleccionista de relojes y un mediocre violinista, que atormentaba a sus sirvientes desafinando a placer. Cualidades encomiables pero poco útiles para regir los destinos de la que aún era una de las monarquías más poderosas de la Tierra.
Cuando le llegó el momento de elegir esposa le mostraron, tal y como se llevaba entonces, varios retratos de otras tantas princesas casaderas. Como no se podía decidir lo delegó en su padre, a quien la cosa ni le iba ni le venía. Al final fue su abuela, Isabel de Farnesio, quien designó a la siguiente reina de España. La elegida era una parmesana vivaracha, altiva, mandona y fea. Todo, menos lo primero, se agravaría con la edad. Al llegar a España se acomodó todo lo bien que pudo a su condición de princesa de Asturias, y esperó pacientemente, durante veinte largos años, el momento de ascender al trono.
En diciembre de 1788 murió Carlos III. Tres meses antes había ocurrido algo inesperado. Los príncipes de Asturias, ya metidos en años y dedicados a la holganza, viajaban de Segovia a La Granja. En el camino, a uno de sus guardias el caballo le hizo una cabriola y dio con sus huesos en el suelo. La princesa Maria Luisa, que lo había visto desde la ventanilla de su carroza, descendió alarmada para interesarse por la salud del jinete. Le vio entonces levantarse intacto, con una amplia sonrisa y radiando galantería. El accidentado se llamaba Manuel Godoy, un hidalgo extremeño de unos veinte años que servía en la Guardia de Corps.
La afición de la reina por los guardias jóvenes y apuestos era la comidilla de la Corte. De hecho, se decía que alguno había pasado ya por su lecho mientras el rey se encontraba de cacería, afición que practicaba a diario (entre él y su padre esquilmaron de caza mayor los montes cercanos a Madrid). El flechazo con Godoy fue inmediato. Al poco fue promovido dentro de la Guardia, y en apenas un año ya era caballero de la Orden de Santiago y titular de una encomienda que le reportaba jugosas rentas.
Tenía 23 años, y era sólo el principio. A los 24 fue nombrado mariscal de campo, gentilhombre de cámara y teniente general. A los 25 le llegó el ducado de Alcudia, la grandeza de España y el Toisón de Oro. A los 26, la capitanía general de los Ejércitos, otro ducado, un marquesado y un señorío.
A los honores le siguieron enormes riquezas. De ganar 210 reales mensuales como guardia en 1788 pasó, cinco años después, a percibir 803.000 reales y a tener un patrimonio de difícil cuantía: palacios, fincas y obras de arte, que le fueron incautadas cuando su estrella se apagó, en 1808. El pueblo aprendió a odiarle a conciencia. Aquí, la envidia es el deporte nacional, y no es cosa de ahora.
En la Corte de Madrid, entre tanto, cundía el desasosiego. El rey no resolvía y la reina, verdadera dueña de la Corona, no sabía que hacer. En Francia había estallado la revolución. Los reyes, asustadizos e incapaces, dejaron de confiar en los ministros que les había legado Carlos III. Floridablanca y el conde de Aranda cayeron en desgracia. Su hueco vendría a ocuparlo el joven y afortunado guardia. Los monarcas europeos sellaron una alianza para frenar a los revoltosos franceses. Godoy, ya convertido en valido omnipotente, creyó llegado el momento de regalar a la reina, su amante y protectora, una gesta militar que justificase los favores recibidos.
Concentró tropas en Cataluña, para que penetrasen en el Rosellón y diesen su merecido a los jacobinos, que acababan de cortar el gaznate al primo del rey. De ahí no pasaron. El general Ricardos murió en Perpiñán, mientras el ejército de la Convención invadía Guipúzcoa, Álava y La Rioja. Como no era cosa de dejar que los franceses avanzasen más y se hiciesen con Madrid rematando el ridículo, Godoy pidió la paz, traicionando a sus aliados.
El apaño se celebró en Basilea. Los franceses se mantendrían al otro lado del Bidasoa, pero a cambio de tal merced el rey Carlos les compensaba con la mitad de La Española, actual Santo Domingo, razón por la cual hoy en Haití se habla algo parecido al francés. El cambalache sirvió como excusa para conceder a Godoy el estrafalario título de Príncipe de la Paz. Algo inaudito, porque en España, desde la Edad Media, la condición principesca sólo la ostentaba el hijo del rey.
La rendición de Basilea y su posterior epílogo, el tratado de San Ildefonso, serían letales para España; de ellos se derivarían muchos de los males que la afligieron en los años siguientes. Desde ese momento Godoy se dedicó en exclusiva a atender sus ambiciones personales, la cama de la reina y los deseos de los franceses. En ese orden.
La relación adúltera entre Maria Luisa de Parma y el advenedizo era ya tan escandalosa que el pueblo, ingenioso como de costumbre, inventaba coplas que se cantaban por ventas y tabernas. Muchas eran producto de la fértil imaginación de la buena gente del común; otras, sin embargo, nacían en el Palacio Real, en los aposentos del otro príncipe, el de Asturias. Fernando, que a pesar de su juventud era un dechado de rencor y maledicencia, odiaba a muerte al amante de su madre. Espoleado por su preceptor Juan de Escoiquiz, montó un gabinete de propaganda contra el válido y sus padres.
Una vieja insolente
le elevó desde el cieno
burlándose del bueno
del esposo, que es harto complaciente
A Godoy, que se había soñado protagonista de cantares de gesta, las tonadillas populares le sentaban a cuerno quemado. Para acallar los chismorreos, y a pesar de que el valido mantenía a otra amante fija, Pepita Tudó, Maria Luisa le buscó una esposa de alcurnia, alguien que le abriese las puertas de la aristocracia, renuente a aceptar en sus filas a un vulgar palafrenero. Maria Teresa de Borbón, prima hermana del rey, que iba para monja, fue obligada a casarse con el Príncipe de la Paz. Pepita Tudó recibió un condado como premio de consolación y siguió donde estaba, dándole hijos bastardos, que acompañarían a los legítimos de la Borbón y al que le hizo a la reina. Porque Francisco de Paula, el benjamín de la Familia Real, era clavado a Godoy. Y si no, mire, mire el cuadro de Goya.
La alianza con Francia nos llevó al desastre naval del cabo de San Vicente y a los asedios de Cádiz, Puerto Rico y Tenerife, donde Nelson perdió el brazo pero no la bravura, ya que se tomó cumplida venganza ocho años después en Trafalgar, la derrota más tonta de nuestra historia.
En el interior el desgobierno no era menor. Alejandro Malaspina, un marino a la altura de James Cook pero al que tocó vivir en el país equivocado, lo veía muy negro en un informe que remitió al rey: "El erario arruinado, la Nación empobrecida y sin moral alguna, el comercio estancado, los Ejércitos y la Marina formados por gentes violentas e incapaces de obrar con autoridad". Pero el rey no reinaba, de manera que Malaspina fue detenido, acusado de conspiración y encerrado de por vida en el castillo coruñés de San Antón.
El desbarajuste le terminó costando el puesto, pero no por mucho tiempo. En Francia daba comienzo la era de Napoleón, un joven general de la edad de Godoy cuya ambición se lo comía vivo. Los planes de Napoleón eran, sin más preámbulos, conquistar Europa y poner el continente a las órdenes de París. En esto España jugaba un pequeño pero decisivo papel.
Godoy era el hombre perfecto. Napoleón no le tenía en la más mínima estima, pero el extremeño, tan sobrado de ganas como falto de talento, podía ponerle en bandeja lo que deseaba. Obligó a los reyes a avenirse a un nuevo acuerdo con Francia en San Ildefonso, por el cual España regalaba la Luisiana a Napoleón y se comprometía a declarar la guerra a Inglaterra y a Portugal. A cambio, nada. Lo de Inglaterra se despachó de muy mala manera frente a las costas de Cádiz; lo de Portugal, en una batallita a la medida de su general: un desfile militar desde Badajoz hasta la vecina Olivenza. Se la llamó la Guerra de las Naranjas porque, para anunciar la victoria, el galán envió a Madrid un ramo de naranjo dirigido a la reina.
Los portugueses pidieron la paz, que no tardó en llegar. Napoleón la necesitaba para reorganizarse y para proclamarse emperador. Hecho esto, emprendió de nuevo la guerra, su guerra. En España, Godoy se veía asediado por el pueblo, por la nobleza y por el príncipe Fernando, que conspiraba contra su padre. Una merienda de negros que terminó como terminó.
El balance de su privanza no podía ser más negativo, pero aún le restaba dar el do de pecho. En el Tratado de Fontainebleau, Portugal quedaba partido en tres: una parte para los reyes de España, otra para Napoleón y la tercera para Godoy, convertido en el Príncipe de los Algarves. Para llevarlo a cabo era preciso que tropas francesas cruzasen el país. Godoy contempló complacido cómo los soldados franceses se dirigían a conquistar su pequeño principado.
Los acontecimientos se aceleraron. En marzo de 1808 el pueblo de Aranjuez asaltó el palacete del ministro. Se lo encontraron escondido en un desván, detrás de una alfombra. Le obligaron a renunciar a sus cargos. El príncipe Fernando, aprovechando el ambiente revuelto, forzó al rey a abdicar en él, cosa que el timorato monarca hizo de mil amores.
Godoy fue conducido a Villaviciosa de Odón, y de ahí a Bayona, donde se escribiría uno de los episodios más abyectos y miserables que ha perpetrado la monarquía española. Al amparo del emperador, se reunieron el padre, la madre, el hijo y el amante. Carlos IV declaró nula su abdicación de Aranjuez y reclamó la devolución de sus derechos. Se los cedió entonces a Napoleón Bonaparte, que los traspasó a su hermano José. Todo, por sendas pensiones y un castillo. Godoy, que no estaba por molestar, no dijo esta boca es mía.
Acababan de vender el reino, el envase; pero España, el contenido, no quería ser vendida. Coincidiendo con la comedia de Bayona, los madrileños se levantaron en armas contra los invasores franceses. La mecha no tardó en prender. Aunque sus monarcas hubiesen firmado el certificado de defunción, la Nación no estaba muerta. Daba comienzo la Guerra de la Independencia y España amanecía al mundo contemporáneo; a golpes, como siempre hemos hecho aquí las cosas.
Los traidores se refugiaron en Francia, mientras pudieron, bajo la protección de Napoleón. La caída del corso restituyó a Fernando la Corona como Fernando VII, el peor y más mezquino de los muchos reyes que han pasado por esta tierra. Carlos y María Luisa se exiliaron en Roma, junto a Godoy buscando el amparo del Papa. Allí morirían en enero de 1819, con doce días de diferencia. Ella antes que él. Hasta en eso fue obediente el simple de Carlos IV.
El que fuera Príncipe de la Paz, vilipendiado y objeto de las peores burlas, emigró a París, donde vivió trampeando hasta su muerte, en 1851. Su figura estaba ya tan olvidada que nadie se interesó por él, ni su esposa ni su amante, que le habían abandonado. De sus tiempos de gloria pocos se acordaban, y los que lo hacían era para mal. Siglo y medio después, ahí sigue, en una desmemoriada tumba del cementerio de Père Lachaise. Nadie ha reclamado sus restos.
-- Publicado por VRedondoF para HISTORIA el 4/28/2008 06:41:00 PM
Fue hijo de Francisco Moncayo Casillas y Juana García López. Estudia piano con Eduardo Hernández Moncada y posteriormente ingresa al Conservatorio Nacional de Música en 1929. Sus maestros en ésta institución fueron Candelario Huízar y Carlos Chávez, de armonía y composición respectivamente. En ésta época se ve obligado a tocar como pianista en cafés y estaciones de radio para contribuir a la economía familiar y para poder pagar sus estudios, hasta que ingresa como percusionista a la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Carlos Chávez.
Contrajo matrimonio con Clara Elena Rodríguez del Campo, con la que tuvo dos hijos: Claudia y Clara Elena. También estudió en 1942 con el compositor Aaron Copland, esto gracias a una beca que ganó por el Instituto Berkshire. Uno de los primeros trabajos profesionales de Moncayo fue como percusionista de la Orquesta Sinfónica Nacional la cual posteriormente dirigió de 1949 a 1954.
La obra más famosa de Moncayo es, sin duda, Huapango (1941) pero su producción también incluye otras piezas de gran calidad. Su óperaLa mulata de Córdoba (1948) con un libreto de Xavier Villaurrutia; Muros Verdes para piano solo (1951); sus piezas orquestales Amatzinac (1935), Sinfonía (1944), Sinfonietta (1945), Cumbres (1953) y Bosques (1954); el balletTierra de Temporal (1949) y el Homenaje a Cervantes para dos oboes y orquesta de cuerdas (1947).
Estudió solfeo y teoría musical y con tan sólo ochos años ingresó en la Filarmónica Beethoven. Con quince fundaba en Ciudad Real la Escolanía Loyola.
Tras crear, en 1968, un grupo musical que pasó sin pena ni gloria, a lo largo de la década de los setenta se dedicó a la producción musical y a dar conciertos de saxofón.
Su gran oportunidad le llegó en 1982, cuando la discográfica CBS le propuso adaptar al mercado español la iniciativa que con gran éxito estaba desarrollando en el Reino UnidoLouis Clark al combinar pequeños fragmentos de música clásica al frente de la Royal Philarmonic Orchestra. El resultado fue Zarzuela, que unía y actualizaba en una única pieza fragmentos del género chico con fondos musicales contemporáneos.
El disco fue un auténtico fenómeno de masas, alcanzando la cifra de un millón de ventas y seguirían otros proyectos trabajando con pasodobless (Sol y sombra) o rancheras (Mexicano).
Sus siguientes LPs se encumbraron igualmente y de forma inmediata al primer puesto en las listas de ventas en España: Capriccio ruso (1986), Tempo d'Italia (1987) y Vienna Concerto (1989). No sólo consiguió 50 discos de platino en este país, sino que ocupó puestos privilegiados en las listas de ventas en Reino Unido, Bélgica, Argentina, Francia o Portugal.
Tras el experimento musical de los ochenta, en la década siguiente sus grabaciones incluían prácticamente las composciones completas: Es el caso de Suite 1700, Viento del Sur (con la Gran Orquesta Tropical de Puerto Rico) o Los Oscars.
En 1998 publicó La danza de los corceles, dedicado a los caballos de la Escuela de Doma de Jerez.
Es presidente de la entidad de gestión de Artistas Intérpretes y Ejecutantes (AIE).
Alejandro Fernández Abarca (24 de abril de 1971, Guadalajara, Jalisco. México) es un cantante popular mexicano, considerado en la actualidad como uno de los más exitosos de las últimas dos décadas, ha interpretado exitosamente canciones de distintos géneros que van desde la música ranchera, mariachi, pop latino hasta la balada romántica e incursionando inclusive con canciones interpretadas en la ópera.
Es hijo menor del famoso cantante ranchero Vicente Fernández y de María del Refugio Abarca. Tiene dos hermanos, Vicente y Gerardo, y una hermana, Alejandra. Desde pequeño fue muy apegado a su madre. Creció sintiendo la ausencia de su padre, debido a los compromisos de éste, que lo hacían viajar constantemente.
En 1976, su padre presenta a Alejandro cantando «Alejandra» frente a más de 10.000 personas. Alejandro ha dicho que esa presentación fue un momento muy traumático, pues sufrió pánico escénico. A los seis años trabajó en la película «Picardía Mexicana», recibiendo su primera compensación económica.
Cuando tenía siete años, su familia se mudó desde Distrito Federal hacia una propiedad de su padre, llamada «Los Tres Potrillos» ubicada en la carretera Guadalajara-Chapala km 20. Este enorme rancho cuenta con pista de aterrizaje para avionetas, así como numerosas instalaciones de lujo para deportes ecuestres. Cerca de ahí Alejandro estudió la secundaria en el Colegio Cervantes del Bosque.
En 1992, decidió casarse con América, su primera novia. De esa unión nacieron sus primeros tres hijos: Alejandro, el primogénito, y las gemelas América y Camila. En 1998 su hermano mayor, Vicente, fue secuestrado. Después de varios meses regresó a su hogar, devolviendo la tranquilidad a la familia Fernández. En ese mismo año su relación de ocho meses de casado con América Guinart culminó en divorcio.
En 2000 conoció a su segunda pareja, la colombiana Ximena Díaz, con la que procrea a Emiliano y Valentina, esa relación terminó en 2005. En 2004 tiene muchos éxitos, sin embargo, película «Zapata» fue muy mal acogida por la crítica y tibiamente recibida por su público[cita requerida].
Alejandro Fernández divide su tiempo entre su rancho de Guadalajara y su casa al lado del mar en Punta Mita en Nayarit y en su casa de Puerto Vallarta y cuando tiene tiempo, interfiere en las remodelaciones, de sus diferentes propiedades en México y Estados Unidos.
Como empresario, a Fernández se le atribuye la propiedad del centro comercial en Guadalajara, llamado «Unicenter», donde están diferentes tipos de negocios, generando empleos a más de 170 personas.
También participó con su familia en la construcción del «Lienzo Charro y Centro de Espectáculo Don Vicente Fernández Gómez», el más grande lienzo de toda América Latina, con una capacidad para 11.000 personas. Básicamente, dedicado a espectáculos masivos y eventualmente competiciones de charrería.
Su carrera ha seguido constante ascenso y reconocimiento, con el pasar de los años, la voz y la interpretación de Alejandro han avanzado impresionantemente mediante la experiencia y el estudio, en el ámbito musical se ha afirmado que Alejandro cuenta con la tesitura de tenor lírico, misma que demostró en su interpretación junto a los reconocidos tenores José Carreras y Placido Domingo y en su versión del clásico de Agustín Lara «Granada». El enorme aparato publicitario de la disquera «Sony Music», así como los contactos de Vicente Fernández en televisión, han sido la base de la proyección de este cantante, que con un repertorio variado ha logrado gran popularidad en México y Latinoamérica.
A los 18 años participa con su padre en un disco homenaje a la música mexicana («México, Voz y Sentimiento») con el tema «Amor de los dos», resultando un verdadero éxito. Este evento siembra en él la inquietud de cantar profesionalmente. En ese mismo año Alejandro filmó junto con su padre otra película, «Mi Querido Viejo».
Alejandro oficialmente se lanzó como artista el 30 de marzo de 1991. En dicha fecha, lanzó su primer álbum, titulado «Alejandro Fernández», bajo el sello Sony Music; de esta producción se desprendieron grandes éxitos como «Necesito olvidarla», «Brumas» y «Equivocadamente», &c. Con este material Alejandro recorrió México y algunas ciudades de Estados Unidos en exitosa gira
En 1993, realizó, con Vicente Fernández, un concierto en el Palacio de los Deportes, continuando con una célebre temporada en el Teatro Blanquita de la Ciudad de México. En 1993 salió al mercado «Piel de Niña», un disco de corte romántico, interpretado como sólo «El Potrillo de México» sabe hacerlo, con gran fuerza y sentimiento; la producción fue dirigida por el maestro Pedro Ramírez, y se colocó rápidamente entre el gusto del público. «Piel de niña», «Acabo por llorar», «A la vera del camino» y «Cascos ligeros» son algunos de los principales éxitos de dicha producción.
Una vez más, en 1994, presenta un excelente trabajo discográfico «Grandes Éxitos a la Manera de Alejandro Fernández», haciendo una magistral interpretación de piezas de grandes compositores como Armando Manzanero, Luis Demetrio y José Antonio Méndez.
Los reconocimientos no se hicieron esperar; récords de ventas, semanas enteras en primer lugar de popularidad y una total aceptación de la música mexicana en las estaciones que sólo manejaban el género balada-pop provoca en 1995 el lanzamiento del álbum «Que Seas Muy Feliz».
El tema «Como quien pierde a una estrella», que más que una canción ranchera es un bolero moruno acompañado de mariachi se conviertió en su primer éxito; se promovió insistentemente en radio y en sitios frecuentados por la juventud.
En 1996, su producción «Muy Dentro de mi Corazón», tan pronto como sale a la venta obtiene Doble Platino; temas como «Moño negro», «Nube viajera» y «Abrázame» se colocan rápidamente en el gusto de la gente. Ese mismo año, grabó «Puedes llegar», tema oficial de la Olimpiada de Atlanta, con artistas de la talla de Gloria Estefan.
En 1997 el material discográfico «Me Estoy Enamorando», producido por Emilio Estefan, Jr. Esta fusión de bolero, balada, arreglos de orquesta y el toque mexicano del mariachi ha tenido cierta trascendencia comercial. Entre los éxitos de esta producción destacan «Si tú supieras»,que fue el tema de la exitosa telenovela Maria Isabel conquistando también el mercado estadounidense quedando siete semanas en el primer lugar de Billboard, siendo el primer latino en obtener la estadía en el poder con sus siguientes sencillos en el décimo lugar, «En el jardín» (con Gloria Estefan) y «No sé olvidar». Superó los 2,2 millones de copias vendidas en todo el mundo.
Sin embargo, con «Mi Verdad», en 1998, Alejandro Fernández volvió al género de música ranchera. Nuevamente, de la mano del productor Pedro Ramírez. «Si he sabido amor» se colocó como el tema central de la exitosa telenovela «Infierno en el Paraíso», en horario estelar.
En diciembre de 1998, se grabó «Christmas In Viena», concierto navideño en el que el tenor Plácido Domingo, procuró una vez más acercarse a un público diverso, alternando con personajes de la música comercial. Fue mosaico de canciones y villancicos tradicionales, no obstante, tuvo poco eco entre el público de la música culta como en el de la popular.
En 2000, en el primer Latin GRAMMY, Alejandro Fernández obtuvo su primer Latin GRAMMY en la categoría de Mejor Interpretación Regional[cita requerida].
En 2000, surgió la producción discográfica titulada «Entre Tus Brazos», la octava en su corta carrera, por segunda ocasión con Emilio Estefan, Jr. «Quiéreme» fue el primer sencillo que demostró la versatilidad de Alejandro. Por primera vez en un disco de Alejandro Fernández se incluye un tema de su propia inspiración: «Entre tus brazos», que da título a este álbum de corte «romántico», pero con sabor latino.
Ese mismo año Julio Iglesias, incluyó un tema con Fernández «Dos corazones, dos historias» en su álbum «Noche de Cuatro Lunas». Julio sólo tuvo alabanzas para él. «Tiene un canto precioso. Soy amigo de sus padres desde hace treinta años y además, Alejandro es una de las jóvenes grandes estrellas latinas.»
En 2001, Alejandro volvió a los escenarios con otra nueva producción ranchera, llamada «Orígenes»; el sencillo «Sin tantita pena» (otro bolero moruno con mariachi) constituyó un éxito y le ganó a Alejandro diferentes reconocimientos.
En 2002, se lanzó al mercado su producción «100 Años de Música Mexicana», en la que interpreta 22 de las canciones rancheras más importantes de todos los tiempos; fue grabada en vivo, desde uno de los escenarios más importantes de México, el Palacio de Bellas Artes. Sin juzgar la calidad del material, la presentación de Fernández en un espacio dedicado a manifestaciones artísticas de otro nivel, despertó tanto disgusto entre la comunidad cultural como el que años atrás llevó a cabo Juan Gabriel en el mismo recinto.
En 2003, Alejandro inició una exitosa gira por toda América Latina al lado de su padre Vicente, llamada «Lazos Invencibles», la cual fue presenciada por miles de fanáticos; culminó en Ciudad de México, en el Foro Sol, un espacio adecuado para este tipo de actuaciones, con más de cinco horas de duración y cerca de 60.000 espectadores.
2003 fue otro año importante para Alejandro, de su siguiente álbum de música ranchera (lanzado en marzo de 2003) se desprendió el sencillo «Niña amada mía», que se convirtió en todo un éxito al ser el tema principal de la telenovela con ese nombre. En ese año Alejandro había visitado toda América Latina y Estados Unidos, convirtiéndolo en todo un ícono joven de la música ranchera. Participó en el especial de Navidad «En Mi País» que transmitió Telemundo. Filmado en Puerto Rico, Fernández hizo dúo con Ednita Nazario en el tema «Triste Navidad».
Comenzó la filmación de la película «Zapata», estrenada en 2004; Alejandro fue elegido para este papel por Alfonso Arau, ya que reconoció que podría atraer a todos sus seguidores y constituir un éxito de taquilla, así como su experiencia como jinete (algo fundamental para el papel).
Consciente de la responsabilidad que implicó llevar este rol, Alejandro se preparó para comprender la mística de «El Caudillo del Sur», además de leer libros biográficos de Emiliano Zapata, el intérprete también tomó clases de náhuatl (idioma de los antepasados mexicanos), pues en la cinta se incluyeron algunos pasajes en esa lengua. Sin embargo, este filme no obtuvo el éxito esperado.
En septiembre de 2004, Alejandro lanzó su producción «A Corazón Abierto», su primer sencillo «Me dediqué a perderte» se colocó en los primeros lugares de la lista de popularidad; otro gran éxito desprendido de esta gran producción fue «¿Qué voy hacer con mi amor?», usado como tema de la novela «La Esposa Virgen», un fenómeno de audiencia a nivel internacional.
El 15 de septiembre del mismo año, se presentó en el Caesar's Palace de Las Vegas, Nevada, se hizo merecedor de las llaves de esta ciudad, de manos de Pablo Castro Zabala, Presidente de la Asociación Internacional de Radio, Prensa y Televisión, y Larry Luna, Embajador del Estado de Nevada; proclamó el 15 de septiembre como el día de Alejandro Fernández en Nevada, y el senador Harry Reids, representado por Cristina Martínez, declaró que ese día sería el día nacional de Alejandro Fernández en Estados Unidos.
Su gira «A Corazón Abierto» en 2004 por EU estuvo patrocinada por McDonald's. Fue uno de los elegidos para plasmar sus manos en una placa que se subastó junto con las de otros artistas para recaudar 20 millones de dólares en beneficio de la infancia, campaña de Ronald McDonald House Charities (RMHC), con grandes personalidades del mundo del espectáculo y el deporte estadounidense[cita requerida].
Premio de trayectoria artística en los premios «Tu Música» en Puerto Rico; mejor álbum ranchero «En Vivo Juntos Por Última Vez», Vicente y Alejandro Fernández en los Grammy Latinos 2004, celebrado en Los Ángeles, California; galardón de la estrella en los premios Billboard Latino, por su trayectoria y sus contribuciones a la música [cita requerida].
También apareció en la revista People en Español como uno de «los 50 más bellos». Su casa de discos, le otorgó tres merecidos reconocimientos, el primero de los cuales fue por su trayectoria, por sus 12 millones de copias vendidas en el mundo.
Tras su primera presentación en diversos escenarios de España como el Palacio de Congresos de Madrid, el pasado 22 de junio, donde se produjo su álbum «Madrid-México en Directo y sin Escalas». Esta gira tuvo quizá más promoción en México que en España. En octubre, considerado el «Mes de la Hispanidad», Alejandro tuvo el honor de ser el anfitrión del programa «La Herencia Hispana» en The History Channel en español, que se transmitió a toda América.
Fernández volvió a ser nominado en la sexta edición del Grammy Latino, en la categoría de Mejor Álbum Vocal Pop Masculino. En noviembre de 2005 lanzó al mercado su producción «México-Madrid en Directo y sin Escalas», así como una exitosa gira por varios países de Latinoamérica.
El intérprete cerró un año lleno de excelentes logros para su carrera artística, el 2 de diciembre de 2005, develó su estrella en el paseo de la fama de Hollywood, muy cerca de la de su padre, llenándose él, su familia y sus admiradores.
Recibió estrella en el paseo de la fama de Hollywood[editar]
El 2 de diciembre de 2005, la ciudad de Los Angeles, le dio el honor de una estrella en el legendario paseo de la fama de Hollywood, por el Boulevar de Hollywood. El cantante llegó acompañado por su familia, su padre Vicente Fernández, su madre, sus hermanos y sus cinco hijos, además como invitado especial, el Sr. Plácido Domingo y su familia. La ceremonia comenzó a las 11:30 de la mañana, Johny Grant, alcalde honorario de Hollywood y presidente del paseo de la fama, dio una breve semblanza de la trayectoria artística de Alejandro.
Enseguida invitó a Plácido Domingo quien dirigió unas palabras expresando su cariño al menor de los Fernández. Posteriormente su padre, Vicente Fernández se dirigió al público y en especial a su hijo, a quien expresó su orgullo paterno y artístico. La tradicional ceremonia tuvo un toque inusual, Alejandro y su padre fueron invitados a cantar «Amor de los dos», para recordar una tierna anécdota de la infancia.
Entre las más de 2000 estrellas que adornan el paseo de la fama, solo en dos ocasiones se han dado a padre e hijo. Kirk y Michael Douglas. La estrella de El Potrillo de México se encuentra en el 6160 del Hollywood Boulevard, precisamente junto de la de su padre [cita requerida].
Alejandro Fernández triunfó en el Festival de la Canción de Viña del Mar y se llevó las antorchas de Plata y Oro y la Gaviota de Plata, reconocimientos que entrega el público de la Quinta Vergara.
En una ovacionada actuación ante 15 mil personas, Fernández fue el encargado de abrir la penúltima jornada del certamen, el intérprete mexicano, que estuvo acompañado por un mariachi y su grupo, luego de pedir perdón a sus fanáticas por ausentarse cuatro años de Chile, dijo al público «ahora me siento un chileno más», lo que provocó la reacción del público para pedir las antorchas y luego la Gaviota de Plata.
En rueda de prensa posterior a su actuación, Fernández comentó: «estoy muy contento y con muchas ganas de regresar a Chile, no tengo palabras para decir lo emocionado que estoy» tras recibir los tres premios que otorga el público del Festival de Viña del Mar [cita requerida].
Fue una sorpresa hasta para el propio Alejandro Fernández, ya que comenzó su gira por España rompiendo récord de asistencia. El 3 de marzo de 2006 las Islas Canarias, fueron testigo de un suceso sin precedentes: el mexicano Alejandro Fernández ofreció un magno concierto confirmando su conquista en el gusto del mercado español [cita requerida].
El pueblo de Santa Cruz de Tenerife celebró la clausura del carnaval con un gran concierto en la plaza de España y la isla de Gran Canaria lo recibía por primera vez con una asistencia sin precedentes (17.000 personas) en el Estadio Municipal de San Fernando (Maspalomas) el 19 de agosto de 2007.
El cantante comentó más adelante: «¡Plantarme en un escenario tan lejos de mi país portando el traje de charro y que más de 17.000 personas canten nuestra música mexicana es indescriptible!» [cita requerida]
Ante cinco mil personas en el Palacio San Jordi de Barcelona, noreste de España, El Potrillo brindó más de 20 canciones. El intérprete también convidó para un dúo a la joven cantante española Malú, y juntos cantaron el mítico bolero del compositor yucateco Armando Manzanero, Contigo aprendí.
Reunió la noche del 20 de marzo a más de 175.000 personas en el concierto Noche de Primavera, con lo que se convirtió en el segundo artista con más convocatoria en El Zócalo (superado por Shakira), la principal plaza pública de México.
La marca le pertenecía al grupo mexicano Café Tacuba, que en 2005 congregó a 170.000 personas. Alejandro Fernández, quien ha demostrado a lo largo de los años que lo heredado no se hurta, pues es hijo de otro máximo de la canción mexicana, Vicente Fernández, logró lo que pocos, abarrotar las calles próximas al primer cuadro de la ciudad, que celebraron la llegada de la primavera [cita requerida].
Durante casi tres horas, Alejandro Fernández se entregó a sus fanáticos. Luego de un repertorio de 32 canciones y una gran vitalidad sobre el escenario, El Potrillo terminó agradeciendo a su público y a Dios por el apoyo obtenido en tan inolvidable noche.
En 2007, Alejandro Fernández comenzó la grabación del tema «Amor Gitano» de la telenovela «Zorro» (cuyos protagonistas son Cristian Meier y Marlene Favela), junto con la cantante y actriz estadounidense Beyoncé, tema en la segunda edición del disco de la cantante B'Day. En este tema Beyoncé canta en español con Alejandro, y ella opina: «Es un músico muy talentoso y me agrada trabajar con él en este nuevo proyecto para mí».
En Junio del 2007, Alejandro lanzo su nuevo disco que llevo por titulo "Viento a Favor" en el que nuevamente incursiona en el genero balada-pop. Este disco fue producido por Aureo Baqueiro y el primer sencillo fue "Te Voy a Perder" una cancion escrita por Leonel Garcia, "No Se Me Hace Facil" y "Eres" fueron el segundo y tercer sencillo de este disco. Este disco ha sido muy exitoso por su versatilidad musical y gran talento de Alejandro Fernandez.
La realidad económica, tozuda cual es, se nos presenta cada día que pasa con el aspecto de una de las peores crisis conocidas en nuestra historia reciente, desde luego similar o aún peor a la que, a partir del verano de 1992, una vez clausurados los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla, puso en la calle a millón y pico de trabajadores en poco más de 18 meses. La Encuesta de Población Activa (EPA) difundida por el INE el pasado viernes puso los pelos de punta al respetable. Agárrense que vienen curvas. Nada menos que 246.600 trabajadores perdieron su empleo durante el primer trimestre del año, elevando la cifra total de parados a 2.174.200 personas, cifra que equivale al 9,6% de la población activa, la tasa más alta desde 2005.
Por si les suena, el aumento del paro registrado entre enero y marzo es el más elevado ocurrido en un trimestre desde el primero de 1993... La desaceleración se ha trasladado ya de lleno al empleo. De hecho, y de acuerdo con las estimaciones más solventes, el crecimiento en tasa intertrimestral anualizada (que no tasa interanual), es decir, primer trimestre de 2008 sobre el mismo periodo de 2007, está ya por debajo del 1%, seguramente entre el 0,8% y el 0,9%, lo cual concede visos de realidad al peor de los escenarios pronosticados por muchos economistas calificados de "antipatriotas" por ese genio de la lámpara llamado José Luis Rodríguez Zapatero, e inunda de sospecha a institución antaño tan prestigiosa como el Banco de España, que hace apenas cuatro días pronosticaba un crecimiento del PIB del 2,4% para el conjunto del año: Ni Mafo en una noche de juerga sería capaz de creerse semejante guarismo.
¿Y nuestro pomposo vicepresidente y ministro de Economía? El señor Solbes, convertido en el arranque mismo de Legislatura en un pato cojo a cuenta del engaño al que le ha vuelto a someter ZP con su amigo Sebastián, ha tenido a bien salir a la palestra para anunciar un recorte de hasta ocho décimas en el crecimiento del PIB previsto en los PGE para 2008. De modo que vamos a crecer este año al 2,3%, cifra que tampoco se cree Solbes ni harto de vino. Lo peor de este Gobierno es que cree que puede seguir enmascarando la realidad sine die, convirtiendo lo negro en blanco, porque todo nos lo vamos a tragar a cuenta de la natural mansedumbre que adorna a los españoles. La crisis no existía durante la campaña electoral, que todo eran exageraciones de la derecha ultramontana. Superado el rubicón del 9 de marzo, se trata de seguir negando la mayor: estamos ante una desaceleración provocada por la crisis financiera internacional, es decir, los Estados Unidos de América. Acabáramos.
Burbuja inmobiliaria
Por si acaso, el Ejecutivo se ha puesto manos a la obra para ayudar a salir del bache a los responsables de la burbuja inmobiliaria, esos humildes ladrilleros-promotores que se han hecho de oro en estos años con la ayuda de los concejales de Urbanismo y la vista gorda de nuestra clase política, a costa de hipotecar la vida de millones de españoles compelidos a pagar un piso prácticamente durante toda su vida laboral. Algunos de esos ladrilleros-promotores están hoy en coplas, como aquella Dolores de Calatayud, pero ninguno venderá sus fincas, ni siquiera sus aviones privados. Ninguno se arruinará. Para eso está el Gobierno, para evitar que sea el mercado quien purgue los excesos de toda índole cometidos por una minoría ahíta de dinero, poniendo a su disposición el ICO, y obligando a Cajas –algunas de las cuales también tendrían que pagar las copas- y bancos a seguir financiando el tinglado.
Inmediatamente después de echar las culpas al empedrado, el Ejecutivo nos dice que no nos alarmemos, porque "a partir de 2010 volveremos a recuperar con rapidez niveles de crecimiento del entorno del 3%", pero no nos dicen cómo, no se dignan revelar al pobre mortal el ungüento mágico que obrará tal prodigio de la nada, porque, a parte de haber creado un nuevo Ministerio, más secretarías de Estado, más direcciones generales, más asesores, más gasto en el funcionamiento de una Administración que tiene transferidas casi todas sus competencias, aparte de confirmar que cumplirá los compromiso de gasto público prometido durante al campaña, este Gobierno no ha movido un dedo en la dirección de esas reformas de fondo, ese nuevo patrón de crecimiento al que aludía el viernes José María Fidalgo, líder de CCOO ("o nos ponemos de acuerdo o en 10 años no se podrán pagar las pensiones").
Pero no pasa nada. Sin oposición que le moleste, el Presidente que nos preside lo tiene todo bajo control. Vean y juzguen sino la última de las perlas salidas de esa fuente de inagotable sabiduría económica que es el señor Zapatero: "La peor previsión de paro que podemos tener por delante será siempre mejor que la mejor que tuvo el PP en la legislatura pasada". ¿Han entendido ustedes algo? Por desgracia se le entiende todo, a pesar de la penosa sintaxis. Pero, ¿alguien le ha contado en qué niveles dejó el Gobierno socialista en 1996 la tasa de paro? Asombra cada día más el pétreo rostro del personaje, una especie de Coolidge, aquel presidente norteamericano (que hizo famoso el eslogan Keep Cool with Coolidge) de quien Harold Laski dijo que era "un sacristán nato en una parroquia rural, que por accidente ha venido a caer en medio de los grandes problemas contemporáneos". Que no cunda le pánico: nuestro moderno sacristán laico nos salvará de la crisis.
-- Publicado por VRedondoF para POLITICA el 4/28/2008 12:14:00 AM
A veces parece lo que no es. Y lo que es no lo parece. Que bajen los tipos de interés -el coste del endeudamiento- no siempre es bueno. Depende. No lo es ahora, por ejemplo. Las salvajes acciones monetarias de la Reserva Federal (Fed) desde el pasado 18 de septiembre están sembrando la tierra de una potencial crisis económica mucho mayor, más destructiva de lo que nuestra generación -la mía, la de usted y la de ellos- haya visto. Una crisis en la que los precios de consumo están fuera de control, en la que se reproducen racionamientos alimenticios... en Occidente. No es el tercer mundo. No hay carestía en los países ricos, hay descontrol en los flujos comerciales debido al desplome del dólar, el encarecimiento de las materias primas y a la inflación global.
El pasado 18 de septiembre, la Reserva Federal de EEUU comenzó a bajar los tipos de interés. El precio del dinero se situaba en el 5,25%. Hoy está en el 2,25%. Apenas ha pasado un semestre y la autoridad monetaria más poderosa e influyente del mundo ha ejecutado, probablemente, la mayor sucesión de recortes de tipos de la historia en tan corto periodo de tiempo. Si hasta ahora flotaba en el aire una justificación irrefutable -evitar la recesión- ahora surge la duda sobre si la motivación subyacente de la Fed no ha sido otra que salvar del colapso a todo el sistema financiero, que también. El recorte de 300 puntos básicos, o 3 puntos porcentuales, ha reactivado sin duda la economía. No hay duda. Pero a costa de la estabilidad de precios. EEUU ha podido caer en recesión, pero la sobredosis monetaria que le ha aplicado Ben Bernanke puede resucitar a un muerto. El PIB vuelve a crecer.
Sin embargo, las consecuencias de las rebajas de tipos se están traduciendo en una escalada vertiginosa de los precios de consumo -no del inmobiliario, que del ladrillo no se come-. En Estados Unidos se raciona el arroz, en Europa más tarde o más temprano llegarán algunas medidas que van a sorprender a más de uno, después de externalizar la mayor parte de la despensa occidental a países subdesarrollados. Lo que antes era barato puede salir caro. El racionamiento del arroz en las tiendas de Wal Mart -a ojos ibéricos, algo así como El Corte Inglés, Carrefour y Alcampo juntos- es una muestra.
Los países exportadores de este vegetal han decidido cortar las exportaciones a causa de la inestabilidad de los precios, la caída del dólar, los altos precios del crudo o la voracidad de los biocombustibles. No es que se genere combustible con arroz, sino que se abandona este cultivo en muchas zonas del mundo para cambiar a vegetales energéticos. Resultado: menor producción. El desarrollo de los países emergentes ha traído consigo una consecuencia de cajón. Su consumo es cada vez mayor. Sus economías son cada vez más sólidas, atraen más inversiones y crecen en población a ritmo vertiginoso. EEUU apenas tiene 300 millones de habitantes. Europa, poco má de 440. Pero China o India suman cerca de 2.400 millones de personas entre ambas; Brasil, unos 200; México, más de 100. Vamos, que los estadounidenses no viven solos en el mundo como piensa el americano medio.
Para bien o para mal, la Fed sigue marcando las directrices monetarias para estos países, es decir, los movimientos recientes de tipos tienen impacto directo en sus economías ya que tienen la mayoría de sus emisiones ligadas al dólar y son más baratas -al tener menor riesgo- que en divisa local. EEUU estará en recesión. Lo que quieran. Pero estas economías crecen al 10%, caso de China o India, o al 5% si hablamos de Brasil. Y vuelven a tener dinero barato al alcance gracias a la Fed. ¿Y qué ocurre si se le echa gasolina al fuego? Efectivamente. Estamos viendo IPCs próximos a los dos dígitos. Alta inflación, altísima. No es el 3,6% de la zona euro o el 4% pasado de EEUU. Es el más allá lo que se atisba en el horizonte. Y en un mundo globalizado ese boomerang acabará volviendo más pronto que tarde. La Fed se reúne esta semana, entre martes y miércoles. Que no baje los tipos será una buena noticia. Lo contrario, una muy mala.
-- Publicado por VRedondoF para FINANZAS el 4/28/2008 09:12:00 AM